El camino se vuelve llano, y cada vez más fácil de andar… Toda la tormenta se trasforma poco a poco en calma, quien lo diría.
El correo de hoy…. Jeje… Inigualable. Los meses transcurridos, invaluables.
Creí haber visto todo de mí, creí saberlo, creí creerlo… No era así. Me haces Sorprenderme. Me estimulas, tal vez de más.
Poco se puede decir del lo ocurrido aunque infinidad de imágenes, palabras, gestos, gemidos, sueños, risas podemos recordar sólo entre nosotros, encerrados en las cuatro paredes que forman los puntos cardinales, no es secreto para todos, simplemente es un leguaje que no entienden…
Hoy, se nota en el ambiente (y en la radio y en la televisión y en las tiendas departamentales) todo el furor del 14 de febrero. Ja, que conveniente trasladarlo a un día ante. Esa ola de corporativismo consumista que llega cada que se celebra algo. No seré apático, sólo lo disfrutaré a mi manera
En fin, creo que este es mi primer 14 de febrero, ya lo explicare después.
Vaya que cambiaron las cosas, vaya que todo se complico hasta un clímax, pero la calma al fin se presenta, y eso es invaluable para mi, Trabajar bajo presión me hace rendir mas, pero en calma y tranquilidad como ahora (y como se habrá notado) mi cabecita no deja de maquinar cosas e inconcientemente las pongo en marcha, bajo la única presión de llevar a cabo todos esos proyectos cuanto antes. Subconscientemente tranquilo – Inconcientemente creativo, eso es invaluable.
Así es como uno llega a un lugar que no tenia planeado llegar… Así es como uno se encuentra con la tierra prometida antes de llegar al destino planeado. Así es como SE DAN y no se buscan las cosas… Es más sencillo de lo que se cree.
Nunca tuvo que ser complejo ni difícil.
Hoy, recordé esta fecha después de ese correo. Se supone que hoy haría ese viaje. Hoy pude romper el boleto del vuelo, el avión salía a las 3.30.
Hoy. Solo hay tranquilidad.
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Sabes que tranquilidad amo?
Meterme al mar, nadar hasta donde crea que aunq m canse aún me qedara fuerzas de volver y entonces tomar un descanso: flotar, dejarme mecer por sus aguas, dándome el sol en la cara.
Respirar, dejar mi mente en blanco, quizas llorar ligeramente sin presipitar.
Volver?
A veces, solo a veces….
La orilla …. ufff
… la orilla